miércoles, septiembre 05, 2007

Ayyyy hiji de mi alma me encuentro congestionada con una alergia a las mágicas flores, que tanto me alegran la vista. Después de volver de una movida, tórrida y maraca Chueca, allá en Madrid, me recibió nuevamente el invierno desfalleciente de Chile. Casi ad-portas de la primavera y ya con el vestido de china preparado para zapatear como gallina clueca la primera cueca.
Se me ha hecho difícil acostumbrarme a las chimeneas de Chillán y a su tranquilo pasar de pueblo de huasos y chilenos más bien feitos. Todavía tengo pegados en mis tacones los “beats” de la noche de la “Gran vía” toda llena con esos bellos españolitos maricones sin desdén de ser más mujer que las de verdad. Aún ando trayendo los collares de bolas de disco y las pulseras “rintintin” que me hacían ver como india amalgamada a la europea. Al final era como esas comidas fusión, donde mezclan sabores exóticos de rincones apartados como chile y la sofisticación de la cocina europea.
La última noche fue intensa, homoerótica, aunque jamás nunca puteril. En estas tierras no existían los huasos brutos que arrancan los calzones para desflorar nuestra anivagina. No acá son más fríos, más prácticos y menos hombres en definitiva. Una se siente como rodeada de mujeres, aunque habían algunos especímenes que me hubiera gustado degustar, mas no fue posible por mi vocación de monógama (sólo corporal y no mental, que quede claro por favor, que tan santa no soy)…
Y bueno no le he contado mi reacción al verla allá en ciudad de Panamá, ya que he debido hacer un paréntesis en nuestra historia, para apoyar a su tía maléfica, que está cursando por acontecimientos de telenovela mexicana. Todo muy melodramático y condimentado por reacciones paranoicas e histéricas de una mujer, como no hay otra, cual es su tía. Así que no me fue posible sentarme y escribir las estratagemas urdidas por su tía y yo para poder auxiliarla en su relación amorosa, un tantito trágica. Fue así como luego de avistarle, nos reconvertimos en huríes pequeñitas y fuimos tras tuyo, en medio de ese Mall horroroso de ciudad de Panamá. Tenía un ojo en usted para no perderla y el otro en su tía, que a cada rato la confundían con un zancudo y la querían aniquilar. En cambio yo como bella mariposa podía volar a mi libre albedrío y seguirla, para descubrir donde vivía y así contemplar como ese hombre la trataba. Cual no fue mi sorpresa, al ver que al cabo de unas semanas, ese hombre se comportaría violentamente con usted. Yo compungida, llorona y desesperada estaba de manos atada sin poder ayudarla. Su tía estaba medio aburrida y quería sólo volver a Chile; sin embargo, yo le exigí quedarse para que me ayudara en un maleficio que realizaríamos a su otrora suegra. A la cual descubrimos en actos brujerísticos contra usted, mi hija bella y frágil, que se encontraba desprotegida en medio de ese país caliente de clima y de gente más bien arisca. Pero le contaré como descubrí aquel plan diabólico de su cuasi suegra contra usted. Resulta que después de 8 semanas pernoctando en un helecho llorón de su casa, nosotras diminutas, un día nos percatamos que su suegra había venido a su casa de mujer casada. Usted se encontraba en el gimnasio tratando de mantener en su lugar, lo que la gravedad con prepotencia reclama a nosotras las mujeres voluptuosas y redondas. Su ex - suegra apenas ingreso a su vivienda, yo le juro hiji que le vi en sus ojos de víbora de pacotilla la malicia para con usted. Leí en sus pupilas negras como las aguas de las cloacas, que sólo deseaba separarla de su negro sandungón. Inmediatamente desperté a la tía, por cuanto, ella es más ocurrente al momento de cranear guerras entre brujas maléficas. Ahora era el turno de su tía de sacar a relucir los poderes mágicos que poseía para poder detener los artilugios, que su funesta ex-suegra planeaba para separarla de su amado morocho.
Hijiii sigo después porque se me caen los mocos y ya no puedo más, creo que iré a dormir de espalda porque hasta mis senos se me inflamaron con la alergia, simplemente estoy anasarcosa a cagar…
Besos desde un sur lleno de flores que me hacen muy pero muy mal…

 
posted by Vicente Moran at 11:39 a. m.
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