viernes, marzo 18, 2005
Hace bastante tiempo mis emociones, o mejor dicho mi cerebro primitivo no se ponía en funcionamiento. Ni siquiera ví los signos en el ambiente, todo parecía que bello y luminoso. Hasta mi semblante era el idoneo; sin embargo, la ecatombe sucumbió cuando dejé la caga en el trabajo.
Aún cuando son quizás culpas compartidas, fui yo el rostro visible de la catástrofe. Me percaté que había acumulado mucha ira desde quizás, que tiempo. Me empezó a doler el pecho y en la guata sentí un vacío arrellenado en mi interior. Quería dejar el trabajo y largarme, y de hecho lo hice.
Contar los hechos, es como meterme el dedo en el culo y rascar a través de los intestinos mi corazón, para que duela y sienta aún más pena.
Camino a mi casa, deseaba ser atropellado, caerme y pegarme en la cabeza y quedar en coma por siempre o simplemente morirme - !qué bello debe ser no pensar! - así descansaría por siempre. Esa es precisamente mi idea de la muerte: un descanso eterno, un estado de concentración que jamás he logrado en vida, mientras mis neuronas no paran y lanzan millones de neurotraqnsmisores, creando y recreando un millar de mierda.
Cuando me quedé sólo y después que mi pololo se fue, lloré, lloré y terminé seco con la cabeza adolorida por tanto golpe que le prominé. Quizás muchos me encontrarán el ser más guevón que hay, y sí lo soy un guevón masoquista que necesitaba pensar con la guata. Quería lacerarme, ya que el dolor físico descompone mi dolor emocional.
Definitivamente mi lóbulo izquierdo (el lóbulo de la felicidad) había sucumbido a los estragos del derecho y la depresión maniática me dejó exangüe, tan rendido, que dormí.
Tal vez lo más negativo es la recuperación, no porque la recuperación per se sea mala, sino porque será un periodo largo de culpas, de reproches, de sentirme mal, hasta que descubra que vale la pena vivir.
No le temo a la muerte, y mi novio debe pensar en lo depre-maniático que soy. Él sufriría si me voy, mi familia también, pero ¿qué es más importante, que el recuerdo que dejas en las personas que conoces?. La carne se degradará y tú conciencia termina cuando tus neuronas dejan de recibir oxígeno y energía (glucosa). Frío, calor, miedo, son miles las emociones que se pueden sentir, pero después viene el paraiso del descanso. Lo anterior es mi justificación para la eutanasia, porque todos poseemos (por nuestra abilidad de percibir nuestra existencia) el derecho de terminar con nuestro sufrimiento, y en eso todos somos distintos. No es más juzgable el que se mata, porque se le cayó el helado que tanto le costó comprarse, que el que está conectado a una máquina para poder respirar.

Ahora estoy vacío, como en trance, no siento nada y sólo una idea nace en mi lúgubre corteza: querer arrancar a un lugar tranquilo, sólo y no hablar con nadie por varios días. Puede que me quede en ese lugar toda la vida. Quizás no hay lugares así, y en ese caso mi salvación sería un siquiátrico, aunque eso llevaría a convertirme en una carga para mi familia, y eso no lo quiero.

!Ya¡ el vacío debe volver en mí. No sé si se quedará por siempre....
 
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domingo, marzo 13, 2005
Me he percatado que constantemente estamos sicoanalizando nuestro actuar. Es una manera casi enfermiza de doblegar nuestra naturaleza más primitiva. Sin embargo, nuestras mentes siempre se ven obligadas a aceptar a veces la naturaleza del otro y a la vez de uno mismo.
Hace poco un amigo me habló sobre la importancia del tacto en la historia del arte. Suena quizás irrisorio e imposible que podamos tocarnos por dentro. Precisamente es aquel aspecto del tacto, al cual he acudido para comprender mi naturaleza. A veces pienso que tal vez como ser humano estoy condenado a mi instinto lapidado por los más píos o puristas. Aquellos conservadores desgarrados de los pecados mortales.
La crítica siempre llega cuando pienso desde donde puedo cambiar algo. Quizás una mujer presidente (específicamente Bachelet) me otorge leyes tan necesarias como una ley de Eutanasia, la legalización del aborto a un tiempo prudente (antes de la formación del cordón neuronal), igualdad de derechos para mujeres y hombres, la legalización de las uniones homosexuales entre otras cosas.
Uno se enferma. Primero sicológicamente y luego, y de forma inevitable, de manera fisiológica. El estrés de estar inmerso en este mundo "a presión" termina de forma lamentable con miles de mentes geniales. Todo abúlico y sin significado de ser.
Sé que la mayoría de las cosas que he escrito son más negativas que positivas. Sólo quiero percatarme de las cosas buenas a través de la lucha para lograr que las malas sean aniquiladas y remplazadas por las buenas.

No quiero terminar con un culo gigante, comiendo de gula y sin ningún horizonte preciso. Quiero descubrirme todos los días, quiero volar por los aires y dejar surcos profundos en mi cara, que demuestren que he sufrido, quiero tener problemas, tan sólo porque todos los días necesito solucionar algo, quiero amar a un hombre libremente y hacer el amor todos los días que pueda.
Finalmente quiero respetar más cada día y quiero que sea recíproco. La pregunta es como respeto a un conservador como Lavín, que quiere ser nuestro presidente, si realmente no moverá un dedo por crear políticas pluralistas, laicas, que resguarden la integridad de cada ser vivo que habita este país. Yo para él seré siempre un ser humano al cual se le debe tener piedad - creo que eso dice la iglesia - mas no necesito ni quiero piedad, yo quiero justicia y ver asegurada mi identidad, y eso se hace a través de leyes, se hace con la ciudadanía, y el gobierno. Entonces a las religiones las quiero guardadas en la iglesias y templos de cada fiel, porque a mí no me interesa su dios.
 
posted by Vicente Moran at 6:42 p. m. 0 comments
miércoles, marzo 09, 2005
Cuando camino me imagino que estoy flotando. Sólo en medio de un gran gentío, que sin embargo, no es capaz de tocarme.
aveces deseo estar sólo, pero me refiero de verdad estar sólo, tener la certeza de que soy el único humano, pero no por ser ególatra, sino porque siento paz.
 
posted by Vicente Moran at 5:23 p. m. 0 comments
jueves, marzo 03, 2005
.... También he sentido miedo de varias cosas, pero al final se me van, cuando me doy cuenta que quizás hay que dejar que las fuerzas suprehumanas trabajen en conjunto con mi ímpetu, ganas, y hasta diría "Fé". Lo otro es que hecho de menos mi energía femenina. Creo que aquella fuerza fecunda y llena de amabilidad es esencial en mi ser para no caer en la avaricia y lo belicoso del espíritu maculino. Me gusta el macho, pero el equilibrio es necesario para llevar las riendas de todo. Lamentablemente, en mi país aún mandan los testículos en forma de tiranía, y como rosa de 5 pétalos me veo afectado. Sin embargo, aunque tú no lo creas la subersión del clítoris viene, y no te imagines un clítoris per se, me refiero aquella forma de ver las cosas que tiene la feeneidad. Te has preguntado cuales sontus cualidades femeninas? Todos nacemos con ellas, sólo que la crianza y esta manía patriarcal de la iglesia de las atrofia. Uno puede hacerlas crecer en su interior para que estes más en sintonía con el medio. Yo por mi parte debo tratar de cultivar mi lado masculino; es en aquel ámbito, donde la debilidad me juega malas pasadas. Es por eso que siempre me siento mal en aquellas reuniones de hombrs testosterónicos que tratan de hacerse el macho pavoneandose de forma exagerada. Aún no sé cual será la solución, si jugar su juego y hacerme el ave del paraiso - y cerme notar - o quizás ser confrontacional y plantar mis problemas existenciales de convivencia. Creo que la primera es más hipócrita, ya que muchos de estos ejecuivos en sus ojos tienen oculto "al falocéntrico que tu bien has analizado" - tú sabes de aquellas miradas - La segunda afrenda es desgastadora y es casi seguro que uno termina como un utópico lacivo, medio morboso a los ojos píos de nuestros apostólicos congéneres. !Qué difícil amigo mío!!! Me da la impresión que tus problemas van por otro lado; esto porque has tomado el camino paa obviar todas estás peculiaridades del comportamiento humano. Y sabes te felicito, no sabes de la que te has librado, porque amar a un ser de tu mismo sexo es una batalla, una guerra intelectual contra toda la hisoría que han creado los monoteista de los últimos dos mil años. Acaso no te has percatado del silencio tan absurdo que ha subyugado a la mujer. Ellas son las pecadoras. La fecundidad ya no es sagrada. Eva tiene la culpa. María magdalena era la puta, y las alquimistas y científicas del pasado, brujas que fueron quemadas junto a grande hombres de mi clan que por el sólo hecho de ver la vida con otros ojos se fueron a la pira. Doy gracias que Miguel angel se haya reido de los cristianos y pintara a los ángeles má bellos del mundo, en escenas abiertamente homosexuales, doy gracias a Da vinci, por colocar en sus pinturas a vígenes audaces que demostraban y reclamaban su setro en el universo de Dioses. Dios en hombre. Mierda para todos. Dios es un equilibrio universal entre lo femenino y lo masculino, entre el mal y el bien. Por ende este mundo querido amio anda con una careta desvengonada, que sólo demuestra la irracionalidad de esta cultura machista y despotricada. No obstante la nauraleza no es gueona, y ha engendrado individuos diferentes, hombresa los cuales el placer no va por doctrinas sino por una curiosidad de encontrar su equilibrio. Esa es la razón por la cual grandes seres humanos que han aportado un mejor entendimiento cabal de nuestra naturaleza, fueron homosexuales, lesbianas, bisexuales, y heterosexuales empedernidos por el sexo. No sé tú, pero Jesús amó a Juan, y en mi lunática mente fueron grandes amantes. Fue el que más sufrió con su muerte. Y María magdalena la que aseguró su sangre. El lecho final puede ser más sordido. Un jesus travestido en María, una maría casta y pura, que tenía sus cositas con hombres y mujeres. Y para termina hasta una mujer lésbica que sintió el poder del hombre en las entrañas y quisó hacer las cosas un poquito más equilibradas.
 
posted by Vicente Moran at 6:07 p. m. 0 comments
miércoles, marzo 02, 2005
Buenos aires deja gusto a poco. Es una de las ciudades más linda de Latinoamérica; sin embargo, al parecer los porteños ni se percatan. La suciedad está por doquier y da pena ver los rayados en viejos y dignos edificios. Al menos no los han botado, como lo que ocurrió en Chile e la época oscura.
Todo el viaje fue una prueba de crítica de lo que somos los Chilenos. Aún sin querer uno tiende a comparar, sabiedo que aquello no lleva nada, ya que Santiago sigue siendo esa ciudad con gusto a pueblo, que ono obstante me gusta mucho. También está ese imprinting errovocable del entorno. Mientras allá no hay montañas ni nada, todo es lo más grande del mundo o una de las cosas más grandes de la tierra, solamente creada por el ser humano. Acá por lo visto nos percatamos que las montañas son invensibles, y que jamás contruiremos un edificio lo suficientemente alto como para mirar a los mendocinos.
La carcajadas desaforadas, esa forma de hablar descarada y la belleza de aquellos hombres es irrebocable. Quizás fue ese orgullo supremo - la clave diría - la razón de tanto descalabro económico. O sea un checopete che, que se jacta de que es rico cuando de dinero no hay nada. La humildad parece que es un valor perdido en latinoamérica, y los chilenos cada vez perdemos aquella bondad ingenua que nos caracterizaba. Así poco a poco alzamos la voz n poco más fuerte, para hacernos los interesantes. Que pena, porque de interesante no tenemos nada más que un bello país y algo de buena literatura.
 
posted by Vicente Moran at 6:30 p. m. 0 comments