miércoles, agosto 22, 2007

Todo ocurrió como en las caricaturas.
Yo durmiendo en el jacarandá con mis alas enrolladas en mi delicado cuerpo cristalino. Abajo su tía reconvertida en humana zangoloteándose como anaconda encabritada.
Un grito: ayyyyyyyyyyyyyy. Yo asustada salte de la hoja que me sostenía gentilmente. Con las ojeras marcadas y el maquillaje levemente corrido (no acostumbro acostarme con él, pero en aquellas condiciones no podía sacármelo). Abajo a su tía la habían descubierto. Su picloris erecto había sido puesto en manifiesto, y los hombres furiosos, sudurosos y calientes aún, ante la sorpresa desagradable de ese defecto que poseemos todas nosotras, la tenían agarrada por el cuello. Mi pobre hermana, sí su tía, que se mete en cada tete, estaba a punto de morir en manos de un negro gigante: 2,1 mts de estatura, 120 kilos de músculo, pelo en pecho y brazos de hierro, quijada masculina y belicosa. Pene semierecto de 25 de largo por 15 de grosor. En la punta una gota de líquido preseminal colgaba lánguido como un muerto que había perdido la batalla. Mi hermana con su frágil cuello entre esas manos de plomo, y si no hubiese sido por el grito previo, yo no me habría percatado y hubiese muerto.
Raudamente invoqué a Visviri y ella como diosa india vino en mi auxilio poseyéndome. De mis brazos salieron plumas doradas, en mi cabeza una Tiara de turquesa con incrustaciones de rubíes refulgía a los cuatro puntos cardinales. En mis palmas sentía la energía esquizofrénica y enfermiza de la Diosa Visviri y notaba asombrada como de mis palmas luces eléctricas destellaban formando el arcoíris, cual prisma universal. Mis pies eran raudos como el viento. Quizás lo único malo era que el traje de la Diosa Visviri me quedaba un poco apretado a nivel de mis pechos, que son más generosos, que los de ella. No obstante a nivel de mi cintura y mis caderas quedaba de maravillas. Mis piernas se veían larguísimas y mis tacos poseían el poder mágico de la seducción. Mi hermana ya medio desmayada no se percató que me había poseído la Diosa Visviri, casi estaba asfixiada. Yo me planté prosaica y prepotente ante el malhechor que quería mancillar a mi pobre hermana.
- Suéltala hombre malvado, ella es mi hermana y es mujer como yo, sólo que nació con un problema irreparable – grite con los ojos inyectados en sangre y presta a la batalla.
El hombre se hecho a reír y yo por un momento vacilé, mas no pude hacer nada, ya que contra mi voluntad me elevé por los cielos. Enceguecida por la rabia, un poder sobrenatural comenzó a gestarse en mi interior. Mi útero comenzó a llenarse de energía universal y justo cuando estaba llena como una pila, solté un grito de batalla y desde mi interior un rayo de poder estrógenico, mujeril, maricueca, pedrianalemebel salió raudo y fugaz hasta el negro que estaba a punto de asesinar a su tía. Le pegó justo en los testículos de toro que se gastaba. Profirió un aullido atronador. Yo temblando de miedo volé a mi izquierda esquivando los golpes y las coces de ese Toro de pamplona mulato. Uno de los golpes me dio en uno de mis senos. El dolor subió desde mis pies pequeños femeninos y lo sentí en el estómago. La ira me consumía y me elevé más en el cielo y comencé a dar vueltas y vueltas, con un pié a nivel de la rodilla contraría y mis brazos abiertos como bailarina. Mi traje despedía colores increíbles y un cintillo de diosas del Olimpo coronó mi frente. Mis ojos se volvieron verde marina. Mi varita de ónix canalizó la energía de la Pachamama, Diosa poderosa, que sólo viene en el auxilio de mujeres realmente necesitadas como nosotras en ese momento. Y cuando paré de dar vueltas, la energía a mi alrededor era mil veces de la que poseía la Diosa Visviri. Voltee la cabeza, quebrando un poco mi hombro de mármol y mi pelo fucsia tapaba uno de mis ojos. El negro malo se percato que era más poderosa y sin previo aviso con mi vara de ónix lo destruí. Quedó descuartizado, la sangre saltó por doquier y todos los demás arrancaron sin creer en lo que veían. Sin embargo su falo lánguido quedo intacto. Horrorizada, me preguntaba como mi hermana iba a meterse eso, pero una no sabe tanta intimidad. Tendré que conversar con ella para que me de consejos femeninos.
Al bajar mi hermana estaba mal herida. Aunque consciente, así que le reprendí.
- Espero que aprendas ahora que casi mueres. Te he dicho que no muestres nuestro secreto, somos mujeres como todas, ¿te ha quedado claro?
No me respondió estaba tan mal que de sus labios, sólo escuche: ¡aaayyy estaba lindo el negro!!!! Así que la abofeteé y la paré para que fuéramos en busca de usted hija. Con mi barita hice un movimiento mujeril y nos achicamos como dos luciérnagas nocturnas, yo de color purpura y mi hermana de color rosado. Luego mientras volábamos me susurró:
- Si ya sé, que me mando puras cagadas, discúlpame hermana, pero es que estoy desequilibrada en estos momentos, tengo tantos problemas amorosos - y se echó a llorar. Yo la abracé y la contuve como hacen las hermanas o las madres.
Y así anduvimos en busca de usted todo ese día. Comimos porotos negros con cerdo y arroz. Fuimos a la playa a dorar nuestros cuerpos. Luego a su tía, después del susto le dio el ataque de consumismo y se puso a comprar cuanta cosa. Creo que su tarjeta, línea de crédito y cuenta corriente explotarán. Se trajo una cartera Louis Vuitton, un abrigo Dolce Gabbana, dos pares de zapatos Prada, cinco perfumes distintos (amor amor de Cacharel, Eden de Cacharel, Emporio de Armani Night, uno de Donna Karan New York y L´homme de Lamcome), un sostén Calvin Klein y unos churrines de feria baratos. Yo me compré sólo un libro de “Pamuk”, ese que se titula “me llamo rojo”. Y mientras su tía compraba para pasar la pena del negro, yo leía enajenada, mientras una parte de mi mente pensaba en usted…
Entonces fue que la vi. Sí hija, la divisé desde lejos. Supe que era usted, ya que la belleza heredada de su madre es inconfundible entre todos esos seres humanos comunes y corriente. Por fin te encontraba y...


… Continuará.
 
posted by Vicente Moran at 2:36 p. m.
1 Comments:


At septiembre 03, 2007 6:27 a. m., Blogger Mustafa Şenalp

çok güzel bir site.