
Advertencia: lo que leerán es medio tedioso, aunque me gusta la Idea.
Hace muy poco descubrí gracias a una bella norteamericana de que el mundo es plano nuevamente. Algo así como los contemporáneos de Cristóbal Colón. La diferencia radica, solamente, en que ahora este planeta sin curvas está en la psiquis de los países desarrollados. Lo anterior a generado que muchos y muchas almas, so pena de injusticia, no estén representados en este nuevo orden de las cosas. Me explico: en el mundo plano están o conviven felizmente los países desarrollados y algunos afortunados que están al borde de ser parte de ese selecto “Team”. En este grupo de países cada uno posee su textura única y el sabor de la salsa cultural que también es inherente a cada realidad geográfica donde se ubican estos estados. Cada uno se comunica con el vecino poderoso, para ayudarlo en ciertos quehaceres, y todo eso gracias a una fabulosa y automatizada “NET”. Aquí debería explicar las 3 claves o secretos, que permitieron crear este mundo plano:
1. La tecnología de la informática (llámese por eso a TV, DVD, PC, celulares, multicanales internacionales, etc).
2. La democratización de esta información a través de WWW (World Wide Web) y del maravilloso “Google”, que de manera irónica es un juego de palabras, derivado de ‘googol', término que significa 1 seguido de 100 ceros, y que significa millones de billones de trillones de ceros.
3. La democratización de las finanzas (así cada uno tiene el poder de hacerse millonario, utilizando hasta seres humanos de otras latitudes y tratarlos como esclavos).
Quizás alguien se pregunte como acaeció toda esta vorágine, casi de realismo mágico, que nos lleva a nuestra realidad. Bueno existen algunos factores importantes – son 10 en sí – de los cuales sólo recuerdo algunos. Por ejemplo tenemos la caída del muro de Berlín y la unificación no sólo de las dos Ex – Alemanias, sino de la unión de Europa del Este y Oeste; a su vez, en 1995 la irrupción de la Nescape generó un mundo de infinitos bytes cargados de información variada y estridente (¿Estábamos preparados para ese bombardeo mental?), que cruzaban los océanos por medio de los cables de fibra óptica que unían India con USA. Luego una avalancha de creatividad se vino de sopetón. Aparecieron muchos software. Sólo se debe pensar en que google y altavista registran diariamente a millones de personas navegando en el ciberespacio, de hecho las palabras más buscadas son: sexo, dios, trabajo entre otras.
En estos momentos el mundo plano se prepara para recibir cordialmente el ingreso apoteósico y magnífico del gigante más grande de todos. Me refiero a China y sus más de mil millones de habitantes. Y es aquí, que para redondear y terminar este escrito, es que daré coscorrones y patadas en el culo a Europa y USA, que en enfrascadas en superarse mutuamente se han olvidado, que más de la mitad del mundo vive aún en uno que es redondo y las cosas se demoran en operar y la pobreza es la lacra de muchos otros más.
En el mundo aún redondito existen los que son pobres, aquellos que son humillados como los inmigrantes del mundo plano y finalmente aquellos sin dignidad: los intocables de la India, el comercio de menores en Asia Pacífico sur, los africanos con SIDA y los esclavos chinos que trabajan, valga la rebundancia como Chinos.
La principal masacre hasta ahora no ha sido la caída de las torres gemelas o las explosiones en las estaciones de Madrid y Londres. La bomba más peligrosa no ha reventado. Está en cultivo; sin embargo, pronta a explotar. Está acumulando aquella incomprensión eterna y terca, de que sólo una de las partes está en lo correcto.
Lo del futuro es más escalofriantes, y sé que estamos viviendo tiempos interesantísimos. Google se unirá a Amazon, los satélites expiaran hasta cuando estés cagando y leyendo en el baño, hasta sabrán el olor de tus mojones. Y convivirán dos tipos de seres humanos tan opuestos y disímiles que no se podrán reconocer como de las misma especie. Uno perdidos en la racionalidad de la vida y otros en el misticismo de la espiritualidad. Aislados unos de los otros y pensando que sus salsas culturales jamás serán capaces de dar origen a otra nueva receta, que genere una salsa nueva, más deliciosa y con ribetes alienígenas y toques futuristas.
Sólo quiero sentarme en la orilla del mar y ver que el horizonte no es plano, sino curvo. Quiero volver a creer que mi tierra puede ser toda plana o toda redonda, toda igual, toda unida, tan utópica que me huele a chabacanería demagoga (entiéndase como que va a quedar la mierda y que todos nos vamos directo dentro del black hole).
Dedicado a Carrie Brown.